miércoles, 23 de agosto de 2023

INTELECTUALES SIN MASAS, SIN PARTIDOS

           INTELECTUALES SIN MASAS, SIN PARTIDOS

Por: Javier Barreda Jara (*)

El Perú tiene muchos intelectuales. Incluso diríamos que intelectuales para todos los gustos y lógicas. Algunos lejos y reacios al poder. Otros, saciados de sus lecturas y libros con disímil calidad ahora quieren ser lideres, sujetos con poder, forjadores de ilusiones. Los intelectuales peruanos son – aunque ellos no lo quieran – como el Perú: cambiantes, volátiles, erráticos en sus apuestas, también embargados por ciclos de pesimismos u optimismos. Pocos son consecuentes con sus ideas hasta el final. Y si lo son algunos – diría que muy pocos – son rechazados del poder; son vistos como elementos raros y hoscos. Aguafiestas que felizmente el sistema o el mundo mediático no les dan las cámaras que deberían.

La política es una doncella extraña y deseada para muchos intelectuales. Cuando nos referimos a intelectuales hablamos sobre todo de aquellos que profesan su pluma para proponer y ensayar proyectos, alternativas, soluciones, políticas y apelan a un sujeto o sujetos históricos. No nos referimos a los estudiosos e investigadores de tantas disciplinas e intereses; a quienes leen en promedio 6 a 8 horas diarias y auscultan archivos y bibliotecas incansablemente. El intelectual que nos referimos está en el límite de la política. Los investigadores lejanos de la política son muchos y se refugian o se liberan en sus estudios, archivos, hipótesis. El poder les espanta, pero muchas veces circulan por él.

En los años 80, los intelectuales en su mayoría eran de izquierda. Y el paradigma era del intelectual orgánica al proyecto político era el modelo dominante.  La Izquierda Unida tenían muchos intelectuales y un líder que según muchos no era un gran lector; pero Barrantes era el carisma que por décadas el mariateguismo no tuvo. El APRA tenía pocos intelectuales, pero  sí los suficientes cuadros para fortalecer la propuesta política. Alan García inició su liderazgo en la década de los años ochenta y era indiscutible su ubicación intelectual, sus lecturas. Carisma e ideología personalizada. Otro tiempo de hayismo.

La derecha política no tuvo en esa década un intelectual.  Mario Vargas Llosa estaba lejano de todo hasta que cometió el error de ser el vocero del mercantilismo financiero y sus políticos ya cuestionados. Hernando de Soto llegó con el “Otro Sendero”, pero siempre distante a los partidos y a pesar de su tema, distanciado de las masas. Su prestigio era internacional, pero no despertaba en los peruanos el don de predicador político que él mismo hubiese querido lograr. De Soto siempre estará en el límite del deseo de ser político, y no sólo el consultor de ellos.

En los años noventa el Fujimorismo hizo que los intelectuales rompieran filas. Se rompió la Izquierda Unida y sus intelectuales se convirtieron en un ejército de desencantos u optaron por diversos caminos.  Algunos migraron como Jorge Nieto, quien ahora escribe bien, pero lamentablemente de tan lejos. La gran mayoría se fueron a las ONGs y a la cooperación internacional, no menos a la universidad privada. Pocos fueron orgánicos a una lucha antidictatorial.  Muchos se mantuvieron callados y decidieron un perfil bajo. Pero, nunca me expliqué algunas cosas.  Los artículos sobre las computadoras y la sociedad de la información que Nelson Manrique escribiera en El Peruano de los 90. Del cuasi insurgente semanario Ayllu al diario oficial del fujimorismo. ¿Alberto Flores Galindo, su compañero de principios, hubiese escrito en este medio?.

Más político que intelectual es Henry Pease.  Muchas generaciones lo leyeron porque era obligatorio hacerlo en el curso de Realidad Nacional en la Universidad Católica. Siempre segundo de Barrantes, hasta que fue necesario. Ha tenido el carné de varios partidos (IU, IS, UPP, PP).   Sinesio López, uno de los más lúcidos intelectuales, dejó la hegemonía gramsciana por una admirable cátedra y luego una exitosa gestión en la Biblioteca Nacional.  Julio Cotler desde “Clases, Estado y Nación”, ahora reeditada por enésima vez, no ha aportado nada más interesante. Muchos trabajos publicados después por el Instituto de Estudios Peruanos han aportado más, pero lamentablemente en una sociedad poco escribal y más visual, virtual y oral (Zapata y Biondi) ha tenido poca difusión.  A Cotler, al igual que Pablo Macera podrían contársele muchas profecías incumplidas. Pero el final de Macera fue patético, el de Cotler no. El congresista del último y fugaz fujimorismo, acabo metido en el burdel que describió. 

De los intelectuales de derecha pocos supieron resistir a los encantos del mercantilismo neoliberal.  La gran mayoría se fue al Estado, al diario Expreso, a todas las nuevas entidades públicas de “última generación”.  Jalaron a sus amigos o parientes de la otrora izquierda y todo bien.  En familia con las consultorías y los informes. Había espacio para ellos, no para todos.  Nos quedamos, desafortunadamente, sin una reflexión y alternativa realmente liberal – democrática.  Mario Vargas Llosa y Alvaro se quedaron solos. Fujimori hacía las reformas económicas y luego, ya sin populismos, vendría la nueva política, el segundo piso de una institucionalidad. Habría que esperar, soportando bien.

En estos tiempos hay pocos intelectuales como se llamaban orgánicos. Pero existen algunos. Solo dos casos: Wiener y Barnechea. ¿Qué diferencian a Raúl Wiener y Alfredo Barnechea? Varias cosas además del tema de la privatización o concesión del agua.  Wiener es de izquierda, su obsesión ideológica lo lleva a los colectivos sin éxito mediático. Escribe con la ideología. Alfredo es distinto.  Sabe que habla bien, escribe desde el centro y quiere ser líder desde sus escritos. Wiener entiende el poder real, pero parece sentirse bien de crítico distante.  Barnechea quiere llegar al poder. Aunque a su forma lo ha tentado siempre. En los 80 fue diputado por el APRA y muy fallido candidato a la alcaldía de Lima. En los años 89 y 90 rodeó a Mario Vargas Llosa. En 1995 cercano a Javier Pérez de Cuellar de la UPP.  En el año 2000 se rumoreó su cercanía a Acción Popular desde su oda a Belaúnde en el Centro Cívico. En el 2001 fue al reencuentro de Alan García y de la gobernabilidad. Ahora anhela ser el   candidato de la juventud, con mucha televisión, pero sin masas y en busca de partidos que lo hagan líder de la necesaria reconstrucción nacional.

HACIA UNA SOCIOLOGIA DEL INTELECTUAL PERUANO

La precariedad de la sociedad peruana no permite intelectuales que no sean mermados en su análisis equilibrado por el poder, la empresa privada o demonios propios. Quita lucidez la hiperideología o las fobias personales (Hugo Neira ha sido vetado muchas veces por sus comentarios irreverentes). Por eso no pocos de ellos se dedican al lobby, al contacto, al vinculo especial con los políticos y los empresarios, a cerrar a los que vienen atrás. Trabajo es trabajo y la reflexión por la reflexión no vende en el capitalismo peruano.  No hay mercado para todos. Se necesita una sociología de los intelectuales peruanos de hoy.  Que nos explique: ¿por qué algunos intelectuales son tan perfectos, tan acertados, tan imbatibles en sus argumentos, lúcidos y regios como se dice ahora, y no tienen ciudadanos que los sigan y no tienen partidos?, ¿por qué intelectuales perfectos en el estilo no llegan a la gente, organizada o no?, ¿por qué fracasaron cuando hicieron o fueron parte de partidos? Mejor confiemos en la aparición de nuevos intelectuales que si encajen en este nuevo país, su política y sus masas. Que regeneren la inteligencia con mayores aciertos y sin mucha soberbia.

(*). Fuente: www.gatoencerrado.net

        Miércoles 14 de setiembre de 2005

viernes, 31 de marzo de 2023

LAS RAÍCES DEL SABIO

 Las raíces del sabio


Por: César Lévano (*)

Exploró todas las regiones del Perú para avizorar su futuro. Había nacido en Panao, en la estribación oriental de los Andes, en un área que puede ser emporio mundial de la papa (Solanum tuberosum) y en la que se reservan las mejores reservas genéticas de la papa amarilla. La ubicación de su cuna, en la región quechua, no sólo explica su inquietud peruanista, fue también el piso ecológico donde echo raíces su exploración de nuestra compleja geografía.

Javier Pulgar Vidal había sido oficialmente proclamado Amauta. La opinión publica revalidó ese título. Su muerte reciente confirmó la amplitud del consenso formado en torno a su obra.

Su contribución más sólida al conocimiento del Perú marcó una ruptura respecto a la tradición de las tres regiones clásicas: costa, sierra y montaña. Estableció que en realidad existían ocho regiones bien definidas, cuya existencia ostentaba antiguas raíces toponímicas en los diversos idiomas del Perú antiguo y presente.

Mas recientemente dejo sentado que en el país existen 96 zonas de vida natural. El geógrafo Leslie Holdridge había establecido, en libro de 1960, que son 104 las formas de vida natural del mundo, lo que quiere decir el Perú “se las sabe todas”, o casi todas.

Desde temprano mostró las señas de su inquietud. Se inspiró sin duda en las enseñanzas de Julio C. Tello, el arqueólogo peruano, y una de cuyas contribuciones intelectuales olvidadas se refiere a la reforma de la enseñanza universitaria. Pulgar Vidal se graduaría como doctor en Letras de la Universidad Católica con una tesis elocuente: Introducción Al estudio del Río Huallaga.

Su libro Geografía del Perú, cuya décima edición fue publicada por Peisa en 1996, lleva estos decidores subtítulos: Las ocho regiones naturales del Perú, La regionalización transuersal y La sabiduría ecológica tradicional.

Una de las propuestas de Pulgar fue, en efecto, la regionalización horizontal, que permitiría que cada región, excepto la de Loreto, se extienda desde la zona chala o costa hasta las alturas andinas: regiones, yunga, quechua, suni o jalca, punta y, en algunos casos, janca o cordillera.         

La idea había sido ya sugerida en los Siete Ensayos, por José Carlos Mariátegui. Se inscribe, además, en la historia ancestral y aun en la historia viva. Pero el merito de Pulgar Vidal reside en haber proporcionado a la idea un fundamento hondamente geográfico e histórico, rastreando incluso en toponimias quechuas, aimaras o de otros idiomas vivos o muertos de nuestra vasta humanidad peruana.

Hace un par de años, en una exposición sobre la cocina peruana, escuchamos al antropólogo Juan Ossio explicar que el pago que se hace a los apus en nuestra sierra contiene productos no solo andinos, sino también de la costa y de la selva. Es la vieja unidad peruana, y huella asimismo de una integración remota que Emilio Romero llamaba a atender y asentar.

Sin duda que los planteamientos de Pulgar Vidal merecen atención o debate. Una apuntación critica menor es ésta: en su libro Geografía del Perú no se presta atención al hecho fenomenal de que Panao es un prodigio papero. No sólo porque allí se produce la diminuta papa amarilla consagrada internacionalmente como papa gourmets (se logra aumentando la unidad de siembra: de resultas de eso, las papas no crecen mucho y ganan en sabor lo que pierde en tamaño). Ocurre que en Panao se siembra y cosechan papas en cualquier época del año. Muchas veces, cuando escasea la papa en Lima, se trae de Panao. Es una producción tipo acordeón: puede encogerse y estirarse a gusto del sembrador. Y del mercado.

Pese a esa omisión, en los trabajos del Amauta hay una rica exhibición de nuestra flora y de nuestra fauna. No en vano fue, por ejemplo, divulgador del maracuyá (Pasiflora adulis), un alentador de la variedad autóctona de productos que el Estado -si es que existe realmente en el Perú- debería fomentar y proteger.

 

(*). Destacado periodista de análisis. Director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Mayo de San Marcos. Editor asociado de la revista Caretas.            

- Rev. Caretas 1774. Lima, Perú 29 de mayo de 2003.

- Javier Pulgar Vidal. Yachaq Yachacheq, El Sabio Que Enseña. Fondo Editorial UAP, Pgs. 186 - 190.

viernes, 23 de diciembre de 2022

VIGENCIA DE LAS 8 REGIONES NATURALES DEL PERÚ

JAVIER PULGAR VIDAL Y LA VIGENCIA DE SUS OCHO REGIONES NATURALES DEL PERÚ

70 ANIVERSARIO DE SU APROBACIÓN

Dr. Roger Vidal Roldan (*)

¿Por qué la tesis de las 8 Regiones Naturales del Perú, se ha convertido en un paradigma geográfico en nuestro país y Sud América? Este paradigma científico de las Ocho Regiones Naturales del Perú, que fuera planteado por el Dr. Javier Pulgar Vidal en 1941, por la comunidad científica en la ciudad de Lima, pretendemos correlacionarlo al pensamiento científico del norteamericano Thomas Kunh, con el objetivo de fundamentar nuestra propuesta de su plena vigencias y seguir otorgándole su carácter científico. El Dr., Javier Pulgar Vidal (1936-1941) no mantuvo ninguna relación académica con el científico norteamericano Kunh y consiguientemente, no accedió a conocer su teoría innovadora La crisis y revolución científica. El huanuqueño Pulgar Vidal, desde su peculiar pensamiento geográfico de recopilación de datos in situ y de orientación más andinista, que europea, hizo lo que propugnó el científico norteamericano, Kunh; es decir, comenzó a cuestionar con criterio científico geográfico, el tradicional conocimiento y clasificación del espacio geográfico peruano en costa, sierra y montaña.

Intentaremos relacionar el pensamiento de Kunh, con el trabajo científico geográfico del Amauta Javier Pulgar Vidal. Se dice que una crisis es la condición previa y necesaria para el nacimiento de nuevas teorías, siguiendo el pensamiento Kunh. Se entiende que toda crisis se inicia con la confusión del conocimiento vigente o paradigma. La transición de un conocimiento empírico a otro científico o a un nuevo paradigma, está lejos de ser un proceso simple de acumulación de nuevas ideas. Es más bien una reconstrucción o una partida de nuevos fundamentos teóricos, en base a los anteriores existentes. La transición que nos lleva a un nuevo paradigma, es lo que Kuhn llama, “revolución científica”.

En su mirada y observación analítica y sistémica del territorio peruano, el joven Javier Pulgar Vidal, en 1936, comenzó a percibir que la clasificación del relieve peruano en “costa, sierra y montaña” no obedecía a una realidad objetiva. El verdadero éxito que tuvo el futuro geógrafo profesional, fue a nuestro parecer, el de no utilizar mecánicamente las teorías geográficas de los grandes clásicos europeos, como Alejandro von Humboldt por decir.

El joven profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú, prefirió incorporar a su propuesta de investigación novedosa, la racionalidad, criterio, análisis y los ancestrales conocimientos de la cultura andina, utilizando como técnica prioritaria la recopilación de sabiduría popular y tradicional del pueblo que estaban alejados de las ciudades y de los centros educativos.


¿El maestro Javier Pulgar Vidal, cambió el viejo esquema geográfico vigente del Perú? Nuestra, respuesta es que sí. A partir del año 1941, la visión y análisis de la realidad geográfica del Perú, cambiará radicalmente, al aprobarse la tesis de las Ocho Regiones Naturales del Perú, por acuerdo unánime de decenas de científicos y geógrafos americanos, reunidos en la ciudad de Lima.

¿Por qué se convierte sus 8 regiones naturales en paradigma científico geográfico? El sabio maestro, al recusar o cuestionar la existencia artificial de las tres regiones naturales en el Perú, sin duda estaba rompiendo un viejo esquema y concepto geográfico y sociológico de los círculos intelectuales conservadores y extranjerizantes de Lima. Él, le llamó “tesis antigua. Las ideas revolucionarias de Pulgar Vidal, concuerdan entonces casi totalmente con las propuestas del científico Thomas Kunh. En este parecer, el tradicional conocimiento y uso de las tres regiones naturales del Perú, no ofrecen garantía para promover el desarrollo nacional, estudios científicos del geosistema y uso racional de los recursos naturales, y por tal hecho estaba en crisis su fundamentación teórica, su conocimiento, metodología y técnicas de su estudio. Ante esta contradicción dialéctica de la geografía, surge la novedosa propuesta de las Ocho Regiones Naturales del Perú.

¿Las 8 regiones naturales del Perú se constituyen en una gran herramienta para la gestión del desarrollo sostenible de Huánuco y Perú? En los tiempos presentes en que se intenta realizar un desarrollo armonioso del espacio geográfico del Perú, la tesis de las Ocho Regiones Naturales cobra especial importancia y actualidad teórica, para el conocimiento más adecuado y profundo de nuestra diversificada geografía, sus numerosos recursos naturales, así como de su heterogénea población y nacionalidades indígenas y nativas que habitan y resisten a su intento de desaparición por la globalización neoliberal capitalista, y que se han atrincherado en sus magníficos, envidiables, aun puros, saludables, armónicos y libres espacios geográficos diseminados en las estribaciones andinas y la paradisíaca Amazonía.

(*). Profesor asociado de geografía regional; Universidad Nacional Hermilio Valdizán – Huánuco; Presidente de la Comisión Central del 50 Aniversario de la Fundación de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán 1961-2011, Sobrino del Dr. Javier Pulgar Vidal.

viernes, 12 de noviembre de 2021

CUIDEMOS EL CAPITAL HUMANO

 

CUIDEMOS EL CAPITAL HUMANO, AL QUE NO

 REEMPLAZA LA INMIGRACIÓN

Por: Manuel Seoane Corrales (*)

La mitad de los viajeros que trepan por primera vez hacia la sierra cae víctima del “soroche”. Es una especie de mareo o vértigo angustioso producido por el enrarecimiento. Disminuye el oxígeno del aire y baja la presión atmosférica, provocando trastornos orgánicos, frecuentemente nerviosos, que duran relativamente poco tiempo. Muchos sólo sentimos fácil cansancio, apurado repiqueteo cardíaco, y nada más. Puede aseverarse que, al cabo de cierto tiempo, los costeños están relativamente aclimatados.

Pero la región siempre impone su tributo. Un magnífico libro de Javier Pulgar Vidal (1), fija en ocho el número de las regiones naturales del Perú. La alta región “Suni”, ubicada entre los 3,500 y los 4,100 metros de altura, abarca los lugares “altos”, como la Pampa de “Suni” o Junín. Más elevados aún son ciertos pasos de la Cordillera donde se encuentra “la habitación más alta del mundo”, según el notable científico Isaiah Bowman, autor de un magnífico libro sobre el sur del Perú (2). Allí, en esos lugares, “techo del mundo”, viven millones de peruanos y allí se encuentran prodigiosas riquezas minerales.

En Huancayo está construyéndose un magnífico estadio con cien mil soles anuales arrancados por su representación parlamentaria a la estrechez presupuestal. Y usted, ve allí, o en los campos de fútbol de Jauja, Casapalca o La Oroya, una ágil juventud corriendo detrás de la pelota como si estuviera al nivel del mar. Ese es un capital humano que no se adquiere ni reemplaza con ninguna inmigración. Esos cholitos que juegan su “match” todas las tardes, y que trabajan en el interior de las minas, con pico o lampa, con barreta o martillo, no tienen sustitutos en el mundo. Ni chinos o africanos, como los que se importó para la costa, ni europeos o australianos. Es un capital humano intransferible, y por ende hay que cuidarlo como oro en polvo.

Poco parecemos darnos cuenta de esta situación singular y típica. Casi la mitad de la población nacional vive en esta región, inexplorada a fondo por la ciencia. Cuenta Raimondi que, para medir la presión atmosférica en el Perú, trajo de orgullosas universidades, donde se doctoran algunos de nuestros dirigentes, un barómetro de Fortín y un aneroide, construido en Europa para Europa. Pero apenas escaló “los primeros baluartes de la gigantesca cordillera, el aneroide había paralizado su marcha, puesto que el puntero había llegado a su límite y en cuanto al barómetro Fortín, habiendo bajado la columna de mercurio por la disminución de la presión atmosférica, se había ocultado dentro del tubo de metal, y era imposible medir la altura” (3).

Siguen sin entender nuestra sierra los que continúan aplicando aneroides europeos en la política y la economía, a las relaciones sociales del “espacio-tiempo-histórico” que a aquélla corresponde.

Las 8 regiones naturales de Pulgar Vidal
El doctor Alberto Hurtado, que fue Ministro de Salud Pública, en un estudio sobre un millar de obreros peruanos nacidos en la altura, y que trabajan a 4,500 metros, indica que “una mayor circunferencia y volumen torácico, una alta capacidad vital, una mayor capacidad promedio de los pulmones y dilatación de los capilares pulmonares, conducen a una mejor ventilación de intercambio de los gases respiratorios” y en trabajo posterior señala diferencias entre su sangre y la considerada normal a nivel del mar (4). He aquí, pues, una riqueza biológica, una adaptación atávica a la altura y el frío, que no puede ni debe desperdiciarse. Es un “tipo” de hombre rigurosamente andino. Numerosos investigadores empiezan a sistematizar lo que, simplemente, podríamos llamar la “ciencia de la altura”.

Javier Pulgar Vidal, refiriéndose a la forestación destaca, por ejemplo, la extraordinaria importancia de los experimentos con eucaliptos, que dan espléndidos resultados hasta cierta elevación, permitiendo la reforestación de zonas secularmente abandonadas y creando riqueza.

Por eso creo conveniente pensar con mente serrana y aneroides serranos los problemas de la sierra y no con mente colonial, de conquistadores a nivel del mar. Un hecho elemental debe orientar al gobernante: si millones de peruanos viven en una riquísima zona agromineral, donde nadie puede reemplazarlos, unos y otra componen un extraordinario capital que debe cuidarse de la codicia extranjera y de la desidia criolla. Por eso el aprismo propugna la defensa de los trabajadores indígenas y tiene que ver con simpatía la iniciativa de crear una universidad en la altura para “la ciencia de la altura”. Nuestro dinámico y culto Sarmiento -menciono a Luis Alberto Sánchez- ya vio el problema a través del Instituto de Biología Andina, la Universidad Climática de Jauja y, de repente, nos da una de esas sorpresas que reconcilian con la alegría de hacer, que es la sal de la vida.

1. Javier Pulgar Vidal, Historia y Geografía del Perú. En prensa.

2. Isahia Bowman, Los Andes del Sur del Perú. (Arequipa). Capítulo V.

3. Antonio Raimondi, El Perú, tomo I, p. 77.

4. Acome Ferrucio, Efecto de presiones barométricas. Anales F. de Med., t. 28, p. 67.

 

(*) También las provincias son peruanas, pp. 276-278.

miércoles, 20 de mayo de 2020

Los 100 años del Dr. Javier Pulgar Vidal


“Los 100 años del célebre Dr. Javier Pulgar Vidal”

Por: Isaac Espinoza Padilla

“Mi patria, el Perú, tiene un nombre
que significa abundancia.
Su edad se pierde
en los milenios de la prehistoria,
más allá de los 20 mil años;
su riqueza se basa en la biodiversidad
vegetal, animal y humana.”
Dr. Javier, Pulgar Vidal.

Isaac Espinoza Padilla
Hoy se celebra el primer centenario del nacimiento del ilustre huanuqueño, Dr. Javier, Pulgar Vidal, de aquel hombre que, gracias a sus obras, puso en alto el nombre de esta noble tierra. Y es que hablar de tan insigne personaje y de su amplia trayectoria a nivel regional, nacional e internacionales nos embarga de profundo orgullo y dicha. Pero… ¿quién fue, en realidad, dicho personaje? ¿Por qué se le recuerda con inmenso cariño y respeto? ¿Cuál fue su aporte a la cultura y a la ciencia? En fin, ¿cuál es su relación histórica con la Universidad Nacional Hermilio Valdizán?
Javier Pulgar Vidal nació en Panao, provincia de Pachitea, departamento de Huánuco, el 02 de enero de 1911. Sus padres fueron Don Francisco Javier Pulgar Espinoza y Doña Eumelia del Carmen Vidal Ijurra. Realizó sus estudios en el prestigioso Colegio Nacional de Minería (hoy Gran Unidad Escolar Leoncio Prado de Huánuco) culminando su secundaria en 1927. Viaja a Lima en 1931 e ingresa a la Pontificia Universidad Católica del Perú ocupando el primer puesto en la Facultad de Letras.
En 1932, siendo alumno universitario, enseña la cátedra de “Filosofía de la Religión” encargada por el fundador y rector de dicha universidad, Padre Jorge Dintilhac; asimismo en 1933 “Geografía Humana General y del Perú” gracias a la recomendación de su profesor Dr. Rodolfo Goycochea. Un año más tarde asume la cátedra de “Arqueología” a pedido de su maestro, el arqueólogo Julio C. Tello.
En 1936 se gradúa de bachiller en Filosofía, Historia y Letras, tres años después lo haría de Doctor en Historia y Letras “especialidad de Geografía” con una erudita tesis en 4 tomos: “Introducción al Estudio del río Huallaga”. En 1940 presenta su tesis “Las Ocho Regiones del Perú” en la Tercera Asamblea General, del Instituto Panamericano de Geografía e Historia, la misma que fue editada al año siguiente y hasta la actualidad ha tenido 11 ediciones, siendo la última del año 1998.
Sin lugar a dudas con dicha obra cambió la errada y vieja tradición que teníamos sobre las regiones naturales de nuestra patria que eran Costa, Sierra y Selva, renovando así la Geografía Nacional. Dichas regiones son las ya universalmente conocidas: Chala, Yunga, Quechua, Suni, Puna, Janca, Rupa – Rupa y Omagua, la misma que Constituye su obra cumbre, aún no superada. Aquel mismo año se gradúa de bachiller en Derecho y Ciencias Políticas en la misma Universidad Católica del Perú. En 1943 viajó a los EE.UU en su calidad de becario para especializarse en Geografía.
Agregar leyenda
De 1941-1944 ocupó el cargo de secretario del Ministerio de Fomento y Obras Públicas cuando era presidente de la República el Dr. Manuel Prado Ugarteche. Invitado por Haya de la Torre y Manuel Seoane Corrales a militar en el Partido Aprista Peruano en agosto de 1945. Es elegido Diputado independiente por la provincia de Pachitea ese mismo año, donde preside la Cámara de Diputados, cargo que ocupara hasta octubre de 1948, pues es desterrado a Colombia por el golpe de Estado del General Manuel A. Odria por ser aprista.
Fue catedrático de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos desde 1946, donde dictó “Geografía del Perú” en la Facultad de Letras. Ese mismo año contrae matrimonio con Margarita Biber Poilleyard, una joven doctora en Educación, a los 35 años de edad y en diciembre se le otorgan las Palmas Magisteriales del Perú. En 1947 funda el Instituto de Geografía y, en 1948 el Fondo Toponímico Peruano, ambos en la UNMSM.
Ya en el país hermano de Colombia realizó numerosas actividades; fundó la cátedra de “Geografía General y de Colombia” (1949-1958) y la División de Recursos Naturales (1956) en la Universidad Nacional de Colombia; fue también catedrático en el Gimnasio Moderno, en las Universidades de América, de los Andes, la Gran Colombia. Fundó la “Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano” en 1954; creando, asimismo, Facultades nuevas como las de Geografía, Recursos Naturales, Oceanografía y Diplomacia, siendo decano de la Facultad de Recursos Naturales y Ciencias Geográficas.
El insigne Dr. Javier Pulgar Vidal, retornó a la patria en 1958, luego de casi 10 años en el extranjero. Automáticamente es nombrado Asesor Jurídico de la Cámara de Diputados (1958-1959). El último año de la década del 50 nuestro célebre conciudadano trabaja para el “Plan del Sur”; es miembro de la Comisión Mixta Peruana-Colombiana y, finalmente funda la Universidad Comunal del Centro del Perú en Huancayo (hoy Universidad Nacional del Centro del Perú) llegando a ser su primer rector. Propició la fundación de sus filiales, las mismas que hoy son: la Universidad Nacional Federico Villareal, en Lima; la Universidad Nacional Hermilio Valdizán, en Huánuco; la Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión, en Cerro de Pasco, y la Universidad Nacional Faustino Sánchez Carrión, en Huacho.
Asimismo, creó ocho Facultades nuevas en el país y que fueron luego adoptadas por casi todas las universidades, éstas fueron: Ciencias Geográficas y Planeamiento, Recursos Naturales, Zootecnia, Ciencias Forestales, Acuicultura y Oceanografía, Ingeniería Industrial, Administración Pública y Privada y Contabilidad, Comercio y Cálculo Actuarial. Para el singular caso de nuestra universidad, ésta nació bajo el calor popular y la gesta heroica de la población, el 14 de octubre de 1960; el Dr. Javier Pulgar Vidal, convocó a intelectuales y profesionales de la ciudad para hacer realidad la creación de un Centro de Estudios Superiores.
El 11 de enero de 1961, en una asamblea convocada por el autor de las Ocho Regiones Naturales del Perú, se crea la Universidad Comunal de Huánuco, filial de la Universidad Comunal de Huancayo. Gracias a la presión constante al gobierno central se logró la dación de la Ley Nº 13827 del 02 de enero de 1962, en la que se reconoce oficialmente a la Universidad Comunal de Huánuco, filial de la primera casa de estudio de Huancayo. Mediante Ley Nº 14915, del 21 de febrero del 1964, se obtiene en definitiva la autonomía reconociéndosela como Universidad Nacional Hermilio Valdizán.
J. Pulgar Vidal (Caretas)
En 1962 se reincorpora a la Decana de América en la Facultad de Letras, retomando la cátedra de “Geografía” y “Recursos Naturales”, ejerciendo la dirección del Departamento de “Geografía”, e inició la compilación de un ambicioso “Diccionario Geográfico Toponímico del Perú”. En 1975 se recibe como “Geógrafo Profesional” en la UNMSM, posteriormente se jubila; sin embargo su labor científica y cultural no cesa. Fue asesor de la Asamblea Constituyente en las Comisiones de Recursos Naturales Descentralización y Amazonía entre 1978 y 1979; recibió las Palmas Magisteriales en el Grado de Amauta el 12 de diciembre de 1984; Jefe de la Oficina Nacional de Evaluación de Recursos Naturales-ONERN (hoy INRENA) entre 1985-1986. Fue Embajador Extraordinario y Plenipotenciario del Perú en Colombia (1986-1988); y por segunda vez, a pedido expreso del Presidente de Colombia, Virgilio Barco Vargas de 1989 a 1990.
En 1991 fundó la primera Maestría en Ecología en el Instituto Cambio y Desarrollo, conjuntamente con la Escuela de Postgrado de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega (1991). Finalmente fundó la Universidad Alas Peruanas (1995-1996) siendo rector de esa novísima casa de estudios en el periodo de 1996 al 2000. Falleció el 18 de mayo de 2003, a las once de la mañana en la ciudad de Lima. Tenía 92 años de edad. Sus restos yacen en el cementerio Parque del Recuerdo en Pachacámac, Lima.
En su amplia carrera el celebérrimo Dr. Javier, Pulgar Vidal logró ser reconocido por su obras y su aporte a la ciencia y cultura, entre ellos podemos destacar los siguientes: La Orden de San Carlos en Grado de Gran Cruz (otorgado por el presidente de Colombia); la Gran Orden del Cóndor de Chavín; aparte de ser nombrado profesor Honoris causa por la UNMSM, la PUCP, la Universidad Nacional del Centro del Perú,  la UNHEVAL, la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión; además la Universidad Alas Peruanas lo nombró Rector Honorario Vitalicio, etc. Ha sido autor de más de 50 publicaciones sobre temas entre geográficas y científicos. Entre sus principales obras podemos enumerar: “Esquema Geográfico del Perú”, “La Amazonía, vínculo de unión Internacional”, “Diccionario de Ingenieros agrónomos” “Diccionario Geográfico Toponímico del Perú” “Yachaq Yachachiq” (El sabio que enseña) “Algo sobre el Indio o el Indio que yo conocí” “Las 96 zonas de Vida natural del Perú” “Geografía Humana General y del Perú” “Diccionario de Huanuqueñismos; y la más famosa “Las Ocho Regiones Naturales del Perú”, etc. Nos queda valorar y leer su copiosa producción, seguir su ejemplo en el sublime ideal de trabajar  por el  desarrollo de la ciencia, de nuestros pueblos y de nuestro querido Perú.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1)    Dr. PULGAR VIDAL, Javier (ALGO SOBRE EL INDIO O EL INDIO QUE YO CONOCÍ. Editorial UAP.LIMA -2007) 
2)    Dr. PORTOCARREROMERINO, Ewer (UNIVERSIDAD LUZ DE UTOPIAS. Ed. UNHEVAL, Huánuco-2010)
3)    EDICIONES PEISA, Lima – 2003 (ATLAS REGIONAL DEL PERÚ: Huánuco, tomo “06”)
4)    Lic. URETA ZARATE, Rolando M. (revista: HUÁNUCO)
5)    WWW.WIQUIPEDIA.COM (Biografía de Javier Pulgar Vidal)
6)    WWW.UNMSM.EDU.pe (personajes ilustres)
—————————————–
(*) Alumno del IV ciclo de la especialidad de Ciencias Históricas, Sociales y geográficas. Integrante del Círculo Histórico “Javier Pulgar Vidal” de la UNHEVAL.

Diario Hoy Regional (04-01-2011)

sábado, 31 de marzo de 2018


Cabieses, estudioso de los tesoros nutricionales del Perú

Por: José Luis Pérez Albela
Fernando Cabieses ha dejado su cuerpo físico como un triunfador, fue un destacado neurólogo, catedrático, estudioso de las plantas medicinales, fundó junto a Pedro Arellano el Instituto Nacional de Medicina Tradicional (Inmedra) y dedicó muchos años de su vida a la investigación que plasmó en numerosos libros, entre ellos “Cien siglos de pan”.
(Nacimiento: 20-04-1920. Fallece: 13-01-2009)
Esta obra, según Cabieses, lleva a los lectores a través de un viaje de diez mil años, durante los cuales la mano de los indígenas “le dio a la tierra nuevas semillas y seleccionó razas, variedades y transformó la especie silvestre en productos más acordes a sus propias necesidades, y regaló después esos productos a los hombres de otros mundos y recibió de aquellos, en intercambio amoroso y pacífico, nuevos productos y nuevas ideas de cómo seguir alimentándose”.
Cabieses plantea que una de las razones por la que genéticamente la raza indígena no acumula cantidades excesivas de colesterol es porque en el antiguo Perú, se daba gran importancia a la lactancia materna, el niño era nutrido así hasta los dos años de edad y de allí en adelante comían lo mismo que los adultos y no eran alimentados con “leche de bestias” ni con huevos, y la ausencia de estos productos no interfirió con el buen estado nutricional de los menores.
Destaca que las leguminosas constituyeron una fuente de nutrientes muy importante para el antiguo habitante del ande, siendo el pallar común, conocido mundialmente como frijol de Lima (Lima bean), la planta más antigua en ser cultivada al igual que algunas calabazas, el tarwi, tahui o chocho y cereales como la quinua, maíz, kiwicha, variedad de tubérculos, frutos y frutas constituían la base de la alimentación del hombre paleo peruano.
En el antiguo Perú todos podían nutrirse, la casi totalidad de la fuerza laboral del Imperio Inca estaba dedicada a la producción, almacenamiento, administración y distribución de los productos de primera necesidad.
Y con agradable sorpresa encontramos en este libro que el ayuno era un ritual de importancia en la relación social y religiosa del antiguo peruano. Cuando dos personajes importantes debían entrevistarse para un acto solemne, se obligaban mutuamente a ayunar e incluso a no gozar de compañía femenina, para estar más lúcidos. La primera entrevista entre Pizarro y Atahualpa demoro en realizarse porque el inca no había completado el plazo de ayuno que él se había impuesto.
En “Cien siglos de pan” podemos descubrir más sobre los frutos de esta tierra privilegiada, algunos poco valorados y que son capaces de cubrir eficientemente todas las necesidades nutricionales de la población e impulsar la agricultura como una fuente de divisa.
La República (16-01-2009)
Bien de Salud (José Luis Pérez Albela)

domingo, 30 de abril de 2017

Permanencias Etnomusicales Andinas en la Canción Chicha

PERMANENCIAS ETNOMUSICALES ANDINAS EN LA CANCIÓN CHICHA
Ponente: SAMIR QUISPE CABALLERO
       I.      INTRODUCCION
Son muchos los enfoques desde los cuales se puede abordar lo que conocemos con “CANCION CHICHA” no obstante incidiremos en los procesos antropológicos e históricos del fenómeno etnomusical en cuestión, vale decir, la aculturación en sus diferentes formas concretas de existencia, y el seguimiento de las permanencias vitales (larga duración) históricos.
Acerca de la etnomusical nos atenemos básicamente, a las conceptualizaciones utilizadas por la etnomusicología comparada, sin renuncias por ello a la recreación de conceptos o creación de datos para hechos propios de nuestras realidades de estudio.
Usamos el término”CANCION CHICHA” en vez de Música Chicha porque la segunda, técnica y estructuralmente (estructura musical) no existe. No hay técnica convencional que la identifique dentro de los canones de la musicología; mientras que la denominación Canción Chicha alude no solo a su contexto cultural (al margen de su estructura) sino también a la conjunción simultánea del sonido armónico y melódico-melancólico, el contenido de la letra y la participación de quienes la viven e interpretan (contexto étnico)-
De ahí que se entienda lo etno musical como el estudio de la música en si misma y en el contexto de su sociedad, es decir, el estudio de la música en la cultura.
Respecto a la Aculturación asumimos el concepto reelaborado del antropólogo Gonzalo Aguirre Beltrán quien alejándose de la tendencia difusionista agrega a los conceptos de Herkovitz, Linton y Refoel, que “el proceso de aculturación se caracteriza por el desarrollo continuado de un conflicto de fuerzas entre formas de vida con sentido diferente, que tienden a su total identificación y se manifiesta objetivamente a niveles variados de contradicción (Fernando Silva Santiesteban, tipeo para clases de Maestría UNMSM. CCSS 1997).
Debido al rápido desarrollo de los medios de comunicación y la consecuente influencia perjudicial de la tecnología de los países desarrollados sobre los países en desarrollo, se ha producido en las culturas de estos últimos profundos cambios tanto en el campo musical como en los económicos y sociales.
El grado según el cual la cultura dominante acepta o muestra tolerancia con  relación a los valores de la cultura a que impone sus influencias;
El grado de diferencias existentes entre los valores o aspectos de ambas  culturas o entre aspectos similares tales como el estilo musical.
Estos tres factores de aculturación producen efectos de varios tipos:
En su más alto nivel, el proceso de aculturación desemboca en la desintegración y eventual desaparición de la música indígena, lo que ocurre frecuentemente en sociedades no letradas. En las altas culturas asiáticas (Japón, Corea, Tailandia, etc.), la clase alta ha adoptado el modo de vivir europeo-americano pero la música indígena de arte aún se conserva. Sin embargo y como estas sociedades están urbanizadas, su música folkórica tiende a desaparecer no obstante la organización de ciertos “festivales folkóricos”.
En las sociedades no letradas (equivalentes a analfabetas), el grupo indígena que gobierna está sujeto a desaparición o por lo menos a perder el control político par ser reemplazado por el principal grupo de la dominación que impone su propia cultura.
Una vez que hayan sido establecidas escuelas, tienden a olvidarse, especialmente las canciones tradicionales ejecutadas por niños, y ello ocurre con gran rapidez; en su lugar, se aprenden nuevas no relacionadas con la cultura autóctona. Las canciones antiguas sólo pueden obtenerse de la generación vieja que las recuerda aún de su infancia esto ocurre en suma grado entre los indios que viven en los Estados Unidos).
El dogma religioso constituye muchas veces la base para eliminar la música indígena por la cultura dominante.
Los sacerdotes españoles que siguieron a los conquistadores hacia los Andes Sudamericanos, declararon anatema a la música instrumental indígena. Destruyeron gran parte de esta música mediante la quema de cualquier instrumento musical indígena que pudieron localizar. En otros lugares los misioneros logaron que los aborígenes no solo tengan vergüenza de su desnudez sino también de su música. Así, la ejecución de música indígena se volvió ilícita en muchos lugares o de observación clandestina (el fenómeno de la “vergüenza” ha estado muy presente en nuestro país y aún persiste, tanto en las altas clases como en la mestiza). Como consecuencia de la intolerancia por parte de la cultura dominante hacia la música de la subordinada, el estilo musical que florecía otrora quedó casi erradicado y en nuestro país es hoy ya muy difícil encontrar ejecutantes de la música autóctona auténtica que serviría para ser grabada.
Una segunda consecuencia de la aculturación es la transferencia de funciones, adaptándose el estilo o género transferido, es decir que da lugar a una “reinterpretación” de los hechos originales el lamento del harawi se convierte en la desilusión amorosa del yaraví). La música que anteriormente se interpretaba en ocasiones relacionadas con las vivencias del pueblo, por ejemplo las agrícolas, por medio de la aculturación se convierten en carnavales quedando muchas veces relegadas a una eventual ejecución en estivales o coseos (un ejemplo muy típico de aquella “reinterpretación” es como el concepto antiguo de Pachamama se convirtió en la Virgen Carmen). Nueva música se crea y todavía prevalece en parte de ella el estilo original, debido a la vitalidad de la cultura musical dominada (pervivencia), es decir que un estilo musical que antes servía una función particular se adapta ahora y se utiliza en otra función social previamente aprobada.
La transferencia de funciones puede resultar en una virtual cancelación del estilo musical indígena. Esto ocurre cuando se compone música en etilo americano o europeo utilizando como tema o melodía una canción folklórica. De este modo se produce un mestizaje de estilos, muy común también en nuestro país (los Valses Indígenas de Duncker Lavalle).
Un tercer nivel de aculturación existe cuando las dos culturas competidoras exhiben razonablemente vitalidad igual. En este caso, coexisten los productos de aculturación e imposición importada con la práctica continuada de música indígena o no aculturada. Esto ocurre por ejemplo en la India y otros países del lejano Oriente en donde se han creado academias, escuelas e instituciones destinadas a la preservación y  al estudio de música indígena de arte; estas instituciones están subvencionadas por los gobiernos.
Entre los indios Hopi de los Estados Unidos, que viven en una preservación como todos los indios de ese país, se ha dado el caso que ahora no sólo son bilingües sino también “bimusicales”, puesto que por un lado ejecutan música “rock” para sus bailes pero por el otro  participan en las ceremonias rituales antiguas en las que se interpreta música indígena, ya sea tradicional o también compuesta en estilo indio.
Un cuarto nivel de aculturación puede llamarse hibrización y es el de más valor musical. Cuando dos músicas de gran vitalidad se encuentran y mezclan produciendo un nuevo estilo musical igualmente vital, se ha logrado el efecto completo de la hibrización. Para ello es necesario que los dos estilos tengan por lo menos suficientes elementos en común que faciliten la fusión. Por otra parte, se entiende que se precisa también una cierta tolerancia por ambas partes.
En cuanto a la larga duración observamos que la vitalidad de la cultura musical denominada (Andina Pre hispánica) se manifiesta como una pervivencia histórica desde las épocas prehispánicas a la actualidad. Estos pervivencias andinas etnomusicales estarían constituidos por manifestaciones de nociones básicas (Amor, odio, penas, nostalgia, etc) de lo andino. Estas manifestaciones se hacen tangibles en sus cantos y en última instancia, cual se fuera otro nivel de una abstracción racionalizadota, en la sola melodía y/o sonidos.
La Música del Harawi es un caso ejemplar de las pervivencias, mencionadas, obviamente los rasgos andinos transcendentales de la existencialidad andina es lo que pervive en la canción chicha sobre lo andino, lo entendemos como un proceso desarrollado al interior de un ecosistema cultural e interétnico antes de la conquista española y cuya área geográfica se limita a los Andes.
Las pervivencias vitales andinos como por ejemplo, las nostalgias, se manifestarían no solo en las entonaciones melancólicas de sus cantos sino también en las actitudes corporales y lingüísticas (interjecciones, signos onomatopeyuicos y uso solicito de los diminutivos)
Estas pervivencias etnomusicales enhebran la conexión popular andina en todas sus manifestaciones, aun en las interpretaciones y/o reelaboraciones de otros géneros o estilos musicales.
ESQUEMAS DE FUNCIONALIDAD EN EL PROCESO
DE ACULTURACIÓN EN LA CANCION CHICHA

ESTRUCTURA
FUNCION
PROCESO
  • Qué
  • Como
  • En qué consiste
à Pervivencias
Andinas de larga
duración
  • Para qué
à Comunicar formas
De sentimentalidad
Básica de identidad
cultural

·         De qué manera
·         Cómo se resuelve
es “para que”
à Desarrollo del Proceso de aculturación

    II.      PROBLEMÁTICA.
Lo que se ha denominado como fenómeno chicha en la década de los ochenta pero cuyos orígenes como “género” de música popular tiene génesis en la década del sesenta.
Es producto de manifestaciones culturales de los migrantes andinos, la canción chicha, como todo hecho cultural tiene procesos de cambio, de la mera mezcla de ritmos, inicialmente ligados a la cumbia colombiana para posteriormente (Años 70’s ) ir forjando la canción chicha con identidad propia, pasando por un periodo de fuerte influencia de las melodías de la cumbia colombiana selvática.
Los hijos de migrantes y nuevos migrantes en la década de los 80 ya no se sentirán ni capitalinos ni campesinos, ni urbanos ni rurales pues urbano-marginales, progresivamente dejaron de sentir vivencialmente los cantos y bailes campesinos incluyendo el huayco, el waylas, la chonguinada y jaravies. Así pues a groso modo podemos exponer que se habrían producido las siguientes etapas:
A.    S. XVII – XIX à proceso de criollización (búsqueda de identidad nacional criolla)
B.     S. XIX – 1060 àprocesos de acriollamiento se manifiesta por dar una apariencia de ser criollo, se busca asumir supuestos valores de ‘criollo’, se aparenta ser ‘vivo’, pelados, mujeriego, valiente, creándose la sub-cultura del callejón, del tugurio, etc. Es fundamentalmente un fenómeno capitalino al que se suma caracteres criollizantes y negroides, épocas de los valses, marineras… y escasamente, los yaravíes.
C.     1960 – 70 à Hay un proceso de tránsito, al que algunos teóricos de la dependencia y el subdesarrollo dentro de un esquema de la ‘marginalidad’, llamó proceso de cholificación, ante el avance masivo de los andinos sobre las ciudades, principalmente, Lima. Sin embargo, creemos que este período es de ormación del “proceso de achoramiento”, proceso iniciado por hijos de migrantes que recrean e improvisan sus propios valores y gustos artísticos y hasta religiosos, implementando sus propios santos (Sancriso, Melchorita, SArita Colonia, etc.)
Su valoración de la justicia, la libertad, el derecho, el honor serán diferentes a los acriollados, ya no creen en la tinterillada burocrática sino que tiende ir directo a la coima, al arreglo por lo bajo, esquivando así el ‘juego legalista del Estado’, no cree que sus derechos le llegaran como dádiva sino que tiene que conquistarlos, la justicia respecto a su persona las sanciona a su propia mano, no aparenta ser peleador ni mujeriego sino que lo es, a diferencia del criollizado, el pleito de honor se libra de inmediato y con arma blanca…
Por lo tanto, no hay que extrañarse que sus gustos musicales sufran también cambios. Se aleja de la cumbia colombiana y crea la ‘música tropical andina’ (mezcla de motivos selváticos y andinos)
-          Los Mirlos, influenció ciudades selváticas y serranas próximas.
-          Grupo Celeste, influenció ciudades costeñas principalmente puertos y Lima.
-          Los Diablos Rojos, éxito en todas las ciudades urbano marginales y puertos
-          Los Pakines, chicha instrumental estilizada.
1980 – 90  La canción chicha alcanza su mayor nivel de difusión prácticamente rompe su cerco social y casi satura las horas de audiencia en radios AM.
Téngase en cuenta que la población urbana llegó al 65% en el Perú y las migraciones siguieron en su auge.
Los conjuntos musicales serán cada vez mas urbanos siendo muchos huaynos y yaravíes interpretados en ritmo chicha.
Chacalón, temas urgano-marginales y campesinos
Los Shapis, motivos andinos y urbano marginales
Alegría, motivos huancainos
Pintura Roja, variado
Guinda, cumbiandeo y con temas de variado y campo
Cuarteto Continental, más comercial, cumbiandero
Los BArmis, motivos de canciones andinas
Vico y su grupo K, temas urbano-marginales
En casi todos los temas interpretados por los conjuntos de canción chicha se puede percibir nítidamente las siguientes características:
-          El tono lamentoso, melancólico de la letanía, muy diferente al de la nostalgia limeña o porteña
-          El uso afectuoso (son doble sentido) de los diminutivos
-          Las ideas eje son la tierra, el amor perdido, las desgracias
-          Los símbolos son Dios, la Paloma, la Tierra, el cariño, el recuerdo.
III  A MODO DE CONCLUSIÓN
  1. El proceso de aculturación en la canción chicha manifiesta las siguientes formas aculturativas:
-          ADAPTACION, los cambios producidos luego de la conquista sobre la canción andina se dieron paulatinamente, así que trasciende generaciones y periodos históricos de larga duración, llegando a nuestros días determinadas pervivencias vitales andinas.
-          ASIMILACIÓN, por el cantado prolongado siglos la canción andina ha asimilado patrones culturales, muchos de los cuales hoy en día son indiferenciables.
-          INDUCCION, la cultura andina al perder autonomía opta por  persistir bajo formas estratificadas al interior de patrones hegemónicos.
-          SIMBIOSIS, determinados rasgos o pervivencias de la canción andina no se mezclaron ni combinaron con los patrones culturales coexistiendo como yuxtaposición para cumplir determinadas unciones sociales de identidad cultural.
-          ADICION, la cultura occidental ha agregado el uso de tecnologías y artefactos que potencializan la función de la canción andina.
-          DE ACULTURACIÓN el contacto con occidente provocó pérdidas parciales muy importantes de nuestro acervo etnomusical.
-          PROCESOS CREATIVOS, los nuevos patrones culturales credos por la aculturación hizo que se idease sistemas culturales propios de los migrantes creando así lenguajes y sensibilidades en el canto, la danza y el contenidos de los temas musicales.
-          ACULTURACION ANTAGONICA, en este caso la canción chicha adopta una forma de contención o rechazo a otras formas de penetración cultural musical urbana no andina como pueden ser la salsa, el merengue, el rap, el rock, etc. Además de ello la canción chicha adopta la tecnologías y determinadas  técnicas para interpretar sus propios motivos musicales.
2.            La melancolía y el llanto musicalizado del canto andino provendría de las épocas pre hispánicas. Los rasgos andinos de letanía en la canción chicha tendría antecedentes pre hispánicos.

3.            La canción chicha podría estar registrando ciclos de mayor tristeza al interior de los ciclos coyunturales, vale decir, crisis socio económicas agudas, periodos de nostalgia, etapas de ‘bonanza’ o expectativas y hasta anunciando estado de ánimo social incubado.